El cambio climático a menudo se asocia a imágenes de osos polares hundiéndose entre hielo flotante o grandes masas de hielo que caen al mar. Lo que suele olvidarse son los efectos que esta crisis ejerce ya en nuestra vida cotidiana, y aquellos que están por venir si no se adoptan medias urgentes.
Si no actuamos de inmediato para detener la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, el impacto medioambiental, social y económico que tendremos que afrontar será cada vez mayor e irreversible. Es urgente tomar medidas que permitan reducir rápidamente las emisiones de CO2 para que las 392 partículas por millón (ppm) presentes actualmente en la atmósfera desciendan hasta las 350ppm, consideradas como el limite máximo aceptable por la comunidad científica. Así, el incremento de la temperatura global no se elevaría más de 1’5ºC y se evitarían los peores efectos.
Estamos frente a una crisis global y por eso debemos actuar unidos. Hoy, 24 de septiembre, más de 2000 acciones climáticas están teniendo lugar hasta en 170 países de todo el mundo, en las que los ciudadanos estamos demostrando que el cambio climático es una cuestión prioritaria que nos afecta y nos importa.
Los países causantes de la actual concentración de gases de efecto invernadero deben asumir su responsabilidad histórica para solucionar el problema. Deben dar ejemplo, efectuando un cambio radical en sus políticas energéticas, de transporte y gestión del territorio. Deben actuar sin escudarse en la falta de compromiso de otros países. Y deben también apoyar en la transición hacia un modelo energético sostenible a quienes no han causado esta crisis y tienen derecho a alcanzar unos niveles de vida dignos.
España es uno de los países que, por su situación geográfica, más acusan los efectos de un incremento en las temperaturas globales. Pero nuestro país tiene un enorme potencial y así lo ha demostrado para lograr un sistema energético basado en las energías renovables y reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Debemos aprovechar este potencial para crear una economía más poderosa e independiente de los combustibles fósiles, que fomente además el empleo en el sector de las renovables.
Por todo ello, las organizaciones convocantes de Moving Planet, exigimos a los partidos políticos:
- Que planteen objetivos ambiciosos y unilaterales de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. En los países industrializados deben ser al menos del 30% en 2020 y del 80% en 2050, respecto a los niveles de 1990, y realizados en el propio territorio, sin menoscabo de la promoción de programas que ayuden a los países que más lo necesitan a transitar hacia un modelo energético sostenible.
- Que promuevan en el ámbito internacional la adopción de medidas destinadas a la reducción de emisiones y la estabilización de la concentración de CO2 en la atmósfera en el límite de las 350 ppm.
- Que se paralicen de inmediato la concesión de ayudas a las energías fósiles, y que exija que dichas fuentes energéticas internalicen los costes sociales y ambientales que llevan aparejados.
- Que elaboren un plan de cierre de las centrales nucleares.
- Que impulsen medidas decididas que nos lleven a lograr un sistema económico basado en las energías renovables, asegurando la sostenibilidad económica, y ecológica.Que fomenten programas de reducción real del consumo energético mediante medidas eficaces de ahorro y eficiencia energética.
- Que modifiquen sustancialmente el Plan Estratégico de Infraestructuras de Transporte y la planificación urbanística para reducir la necesidad de desplazamientos.
- Que fomenten los transportes sostenibles: el transporte público, en bicicleta o a pie y se realice el paso del transporte por carretera al transporte por ferrocarril electrificado, mucho más eficiente y limpio.
- Que todo lo anterior quede plasmado en una legislación eficaz acorde con los objetivos planteados, capaz de exigir responsabilidades a quienes contaminan y a premiar a quienes contribuyen a paliar los efectos del cambio climático.
Asimismo, solicitamos que las Comunidades Autónomas, Diputaciones, Ayuntamientos y empresas, sobre todo las grandes compañías energéticas, prioricen como se merece la lucha contra el cambio climático, por lo que nos afecta a todos, ahora y para las próximas generaciones.
TERMINEMOS CON LOS COMBUSTIBLES FÓSILES.
POR UNA LEGISLACIÓN CLIMÁTICA.